Más del 31 % de las familias que viven del campo en El Salvador se quedaron sin comida durante la pandemia del Covid-19

por German Romero

La pandemia del Covid-19 que afecta al mundo y a El Salvador desde marzo del 2020 ha dejado un rastro de muerte, problemas económicos, desempleo y a miles de familias sin comida en diferentes zonas del país, pero esta vez nos enfocaremos en los hogares cuya actividad principal es la agricultura.

La oficina en El Salvador de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en coordinación con la Dirección General de Estadísticas y Censos (DIGESTYC), trabajaron una encuesta a escala nacional para conocer los padecimientos que vivieron los hogares agropecuarios durante la crisis que provocó el covid-19.

Esta medición denominada “Encuesta Nacional de Indicadores de Seguridad Alimentaria y Agricultura”, se desarrolló en noviembre del año pasado, cuando El Salvador ya había vuelto a cierta normalidad y las actividades económicas llevaban más de un mes habilitadas, después de seis meses de cierre total.

La muestra fue de 2,358 encuestas realizadas por medio de entrevistas telefónica a igual número de hogares de los 14 departamentos del país y entre los resultados obtenidos destaca el que el 31.6% de hogares con actividad agropecuaria se quedaron sin alimentos alguna vez, en el 16.2% de hogares alguno de sus miembros sintió hambre y no comió por falta de recursos, y el 7.3% de los hogares manifestaron que al menos uno de sus miembros se quedó todo un día sin comer, todo esto causado por el covid-19 y sus efectos adversos en el día a día de las familias.

Encuesta Nacional de Indicadores de Seguridad Alimentaria y Agricultura, El Salvador 2020.
La baja en las ventas y la falta de trabajo diario fueron los principales factores por la que los hogares agropecuarios vieron reducidos sus ingresos.

A nivel general en todos los departamentos del país, se estima que entre 23.3% y 38.0% de hogares resultaron afectados por la falta de alimento en el hogar al menos una vez en los últimos doce meses por la causa específica del covi-19.

Disminución de ingresos y migración

El cierre total de todas las actividades no esenciales, fueron parte de las medidas restrictivas que se implementaron para frenar los contagios de covid-19, esto afectó el ingreso de dinero en los hogares que viven de la siembra en los campos. El 68.5% respondió que hubo reducción en sus ingresos, a nivel de departamentos, la encuesta demostró que San Vicente en el centro del país, y La Unión en la zona oriental, fueron las zonas donde se concentró la mayor cantidad de hogares más afectados con 72.8% y 73.1% respectivamente.

Las causas fueron la falta de trabajo en 28.9% de hogares, la baja en las ventas que afectó a 20.5% de los hogares y el tercer factor fue la pérdida de empleos en 13.3% de hogares.

Encuesta Nacional de Indicadores de Seguridad Alimentaria y Agricultura, El Salvador 2020.  
La gráfica indica la situación de pérdidas de la producción de maíz en los 14 departamentos de El Salvador.

Otra situación a la que conllevo la pandemia fue la migración desde El Salvador a otras regiones, el estudio detalla que de los hogares consultados el 1.8% dijo que al menos uno de sus miembros migró hacia Estados Unidos o Europa entre los meses de octubre y noviembre y esa migración se vio más en los departamentos de La Unión y Chalatenango.

Para lograr abastecerse de alimentos el 95.2% de los hogares agropecuarios tuvo que comprar lo insumos para comer, mientras que el 75.1% de hogares aseguró que  consumieron alimentos producidos por ellos mismos, por otro lado, un 30.8% de hogares se alimentó de lo que ellos recolectaron o pescaron localmente y en el 21.5% de hogares se consumieron alimentos donados.

La ayuda alimentaria que el Gobierno implementó y que mantiene a la fecha logró que el 29.9% de hogares agropecuarios recibiera esa ayuda, pero otros, el 19.5% de hogares dijeron haber recibido dinero en efectivo, alimentación escolar o insumos agropecuarios, el gobierno también implementó la ayuda económica de $300 para las familias durante los meses de mayor incidencia de la pandemia en el país.

¿A que se dedican los hogares agropecuarios?

La medición indica que el 76.5% de hogares se dedica a la producción de granos básicos como maíz y frijol, que en su mayoría es para subsistencia, también desarrollan actividades como la pesca, ganadería, y siembra y producción de café y hortalizas.

Derivado de las medidas de cierre, el 84.8% de los hogares que cultivan maíz en El Salvador, el 37.7% perdió la mitad o más de la producción, siendo los departamentos más afectados, La unión con 63.8% de hogares y Morazán con 49.2% de hogares.

Encuesta Nacional de Indicadores de Seguridad Alimentaria y Agricultura, El Salvador 2020.   
Los departamentos de La Unión y Morazán en el oriente de El Salvador son los que reportaron la mayor cantidad de pérdidas de cultivos de frijol durante la pandemia.

Esta situación conllevó a la pérdida de la reserva de granos básicos y cerca de la mitad de los hogares que producen maíz y frijol no tenían reserva para el mes de noviembre del 2020, mientras que una quinta parte de los entrevistados dijo tener reservas de corto plazo, para menos de tres meses, lo que significa que para febrero de 2021 estás familias dejarían de contar con granos y debían comprarlo para seguir alimentándose. La Red Mundial contra la Crisis Alimentaria de la que es parte la FAO y otros organismos como el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Unión Europea, presentó recientemente un informe en el que se advierte que para el 2021, cerca de un millón de salvadoreños podría enfrentarse a una crisis alimentaria.

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